Clarice Lispector: sensaciones a través de lo escrito

Cultura 10 de diciembre 2019
Radiante FM Puerto Vallarta

“No escribo para agradar a nadie”, repitió en innumerables ocasiones Clarice Lispector cuando le recriminaban que no entendían lo que quería decir en sus obras. Así es como se ganó una fama de inclasificable. Jamás le importó el rechazo, las críticas y lo incómodo que podría llegar a ser en sus declaraciones. Parecía como si lo único que de verdad le importaba a Lispector, eran las “sensaciones”. Ella misma definía su estilo como un «no estilo». Aunque su especialidad fue el relato, dejó un legado importante en novelas.

De origen Judío, nació el 10 de Noviembre de 1920 en Ucrania. Su nombre de nacimiento fue Chaya Pinkhasovna Lispector. Sus padres fueron: Pinkhas y Mania Lispector. Después obtuvo nacionalidad brasileña y se cambió el nombre a Clarice, fue miembro de la tercera fase del modernismo, llamada la Generación del 45.

Cuando era una niña su familia se trasladó a Bucarest para obtener un pasaporte ruso y el permiso para viajar a Brasil, y así emigraron a la ciudad de Maceió (Alagoas). Al llegar a Brasil, la escritora recibió el nuevo nombre de Clarice. Luego, se mudaron ​a Recife, Pernambuco. 

Desde temprana edad, desarrolló el gusto por la lectura. Siempre tuvo claro que se dedicaría a escribir, y de hecho ejerció no sólo como escritora, sino que también fue periodista con artículos de opinión, de cocina y de moda. En 1943 Clarice Lispector se casó con un hombre católico, algo inaudito en aquel momento en Brasil. A finales de ese año, la pareja comenzó a viajar, por lo que en poco tiempo no solo había dejado a su familia, a su comunidad étnica y su país, sino también su profesión, el periodismo, en el que tenía una reputación creciente.

Clarice Lispector

En 1946 publicó su segunda novela, El lustre, y en los siguientes cinco años la escritora viajó en innumerables ocasiones de Inglaterra a París hasta que, finalmente, la familia se instaló en Berna, donde nació su primer hijo, Paulo.

En 1949 Clarice Lispector publica La ciudad sitiada. Comienza a escribir cuentos y en 1952 publica algunos. Viaja junto a su marido a Estados Unidos, donde nace su segundo hijo, Pedro, en 1953. Un año después, en 1954 se publicó la primera traducción de un libro suyo: Cerca del corazón salvaje, en francés, con portada de Henri Matisse.

En 1963 publicó la que es considerada su obra maestra, La pasión según G.H., escrita en tan solo unos meses, relata la vivencia de una mujer que un día encuentra una cucaracha en el armario del cuarto de la criada. La protagonista no puede evitar quedarse paralizada por la contemplación de ese insecto, que está atrapado en la puerta y que, a pesar de la repulsión que le produce, continúa mirándolo obsesivamente.

Su último libro, La hora de la estrella, es un volumen que escribió en el reverso de cheques y en cajetillas de tabaco. Tiene menos de 100 páginas y habla de una chica que, al igual que ella años atrás, viaja del noreste a Río de Janeiro.

Clarice Lispector murió en Río de Janeiro el 9 de diciembre de 1977 a los 56 años, un día antes de cumplir 57, víctima de un cáncer. Su despedida en el hospital, a una enfermera, fue: “¡Se muere mi personaje!”, tal vez la mejor definición de su literatura. Fue enterrada dos días después en el cementerio de Cajú por el rito ortodoxo, envuelta en lino blanco. Su lápida, simple, lleva su nombre hebreo: Chaya Bat Pinkhas, que significa “la hija de Pinkhas”. 

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